En mis venas,
relajo mis pupilas,
escucho la música,
so com voce,
y creo de nuevo,
lo nuevo.
Se escucha la música gritar,
rola merengue en el bar,
todos quieren bailar,
con la 'princesa' blanca.
Todo esta en nuestras mentes,
en mudar el hábito de hacer,
y comenzar a sentir.
Tienes tiempo de bailar,
pero tiene que ser ya,
estoy al borde de la muerte,
en medio de lo azul,
en medio del verde.
Después de casi 5 meses viajando llego el día, aun queda relatar lo vivido en Pará, más precisamente en Belem y la isla de Marajó.
Pero ahora sólo tengo tiempo para decir esto, vuelvo, el viaje colmo mis espectativas, más de lo que imaginaba, tengo tiempo en el futuro de seguir hablando del 99% de las cosas que viví y no dio para escribirlas en este blog.
Ahora sólo quiero dejar algo que escribi día a día mientras estuve en Belem.